Devocional Marzo 19, 2026


El Camino de la Verdadera Humildad


Lectura: 
Mateo 11:28-30 (RV1960)
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Devocional:
La humildad no es pobreza ni debilidad—es estar arrodillado ante la presencia de Dios diciendo: "Lo que Tú digas, eso haré". Jesús, siendo Dios, se humilló hasta lo sumo, y por eso Dios lo exaltó. La humildad genuina significa pensar menos en nosotros mismos y más en Dios. No se trata de compararnos con otros, sino de mirarlo a Él. Cuando dejamos de estar obsesionados con nuestra reputación y dejamos de vivir en comparación constante, experimentamos verdadera libertad. La humildad no se pide directamente—se recibe cuando fijamos nuestros ojos en Cristo. Hoy, practica mirar hacia arriba en lugar de hacia adentro.

Reflexión: 
¿Estás más enfocado en tu reputación o en reflejar el carácter de Cristo?

Oración:
Señor Jesús, gracias porque Tú, siendo Dios, te humillaste hasta lo sumo por amor, y me enseñas que la verdadera humildad no es debilidad, sino rendirme completamente a Tu voluntad diciendo: “Lo que Tú digas, eso haré”.  No quiero vivir para mi reputación, mis comparaciones y mi yo, sino para fijar mis ojos en Ti para que, al mirarte, reciba esa humildad genuina que libera mi corazón.   En Cristo Jesús, Amén.

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